Entrada 2 -Estrella me sorprende-

Camino por la arena, y la sensación de que las olas mojen mis pies es reconfortante, ver como el agua se escurre entre los dedos y mis pies se hunden en la arena me provoca tranquilidad, bienestar y comodidad. Me agacho para introducir la mano en el mar, el agua tiene una temperatura perfecta. Piiii… ¡Dios! Que susto, me levanto sobresaltada, con lo a gusto que estaba. Intento enfocar con la mirada hacia el despertador, pero es imposible lo veo todo borroso. Quizás si me pongo las gafas salgo ganando, mi mano tantea la mesita de noche y consigo llegar a ellas. Me las pongo y sí, mucho mejor. Las 8:30 AM, uff en media hora entro a trabajar.

Me quedo tumbada boca arriba, pensando en el día que me espera. No es que no disfrute con mi trabajo, me encanta mi profesión, amo lo que hago y eso sería motivo suficiente para saltar de la cama con las pilas cargadas y enfrentarme al nuevo día. Pero después recuerdo la realidad, y la frustración se apodera de mí de nuevo.

En fin; no puedo perder más tiempo. Una vez salgo del baño y me encuentro en la cocina, mi frigorífico se ríe de mí, creo que cada vez que abro la puerta lo único que le provoco es cosquillas. –“que triste es mi nevera”. Cojo el brick de leche, un poco de cacao y marchando que al final no llego a tiempo.

  • “ Buenos días Rober!” le digo al entrar al camarero. “voy para dentro”.
  • “Buenos días Samanta”.

Roberto es otro de mis compañeros, un hombre de 44 años que toda la vida ha trabajado detrás de una barra, es buena gente. Un hombre tranquilo, que se relaciona poco en lo personal y al que le gusta ir bajo la sombra de Carlos. Normal con la que tiene encima y Carlos le sigue manteniendo en el trabajo. Llego a la cocina y allí esta Carmen revisando el género que necesitaremos para hacer frente al fin de semana que se presenta movidito con la cantidad de reservas que tenemos hechas.

Aquí estoy en mi cocina, mi segunda casa, ¿o debería decir la primera? Ya que paso mas horas del día que en ningún otro lugar. Es la cocina de uno de los mejores restaurantes de la zona, con la fama que le respalda de buen comer, en donde yo tendré algo que ver… que una cosa es su buena fama y otra muy distinta lo que de puertas para dentro de cuece. Donde no entiendo como siendo uno de los eslabones principales, soy a su vez la mas perjudicada.

  • “Buenos días Samanta” hace Carmen que salga de mis pensamientos.
  • “tengo que salir a comprar unas cosas, ves preparando los pinchos de la barra. ¡ah! Y recuerda que hoy para comer hay 32 comensales, ves dejando todo listo.”
  • “no hay problema Carmen. Hasta luego.”

Me pongo la pechera y el toque, miro el móvil para saber que hora es y como voy a de tiempo. Las 9:10 AM, lavo mis manos y pongo los fogones en marcha.

A las 17:00 PM consigo sentarme por primera vez, junto a mis compañeros. Es nuestro turno de comer. Hoy les he preparado un arroz meloso con setas y espárragos. Al parecer he acertado de pleno. Nadie se queja y todos me felicitan por la elección. No hay mayor satisfacción para mí, que ver degustar y disfrutar de mis platos a las personas. Cuando introducen la cuchara en la boca y el sabor recorre sus papilas gustativas una sonrisa se les dibuja en el rostro e inconscientemente se crea un efecto espejo, y en la mía aparece otra. La comida trascurrió con total normalidad, hoy nadie estaba enfadado, nada había salido mal y Carlos se encontraba tranquilo. Al recoger todo y dejar limpia la cocina, me marchaba para casa, tenia una hora y media de descanso hasta que tuviera que volver a entrar. Justo al salir del bar Estrella estaba llamándome por teléfono.

  • “dime Estrella.”
  • “¿Sami has salido ya?”
  • Ahora mismo, ¿Por qué?, ¿ocurre algo?”
  • “miña nena, ven para el bar que quiero contarte algo.”
  • “¿pero estas bien, te pasa algo?”
  • “si, si. Todo bien, quiero darte una noticia.”
  • “vale, en 10 minutos nos vemos.”

Guardé el teléfono, y fui todo el camino pensando que querría contarme Estrella. Es una mujer de lo mas peculiar y de ella te puedes esperar cualquier cosa. Me contó que hace cuatro años se divorcio del que hoy es su ex marido y un buen amigo. Y que su hijo de 18 años ahora esta con él en Galicia debido a sus estudios y a no partirle la vida, ya que ella conoció a Navil un chico de veintinueve años hindú, al que ella le lleva casi veinte. Pero del que se enamoró locamente y dejó todo para venir aquí con él y empezar una nueva vida. Al entrar, allí estaba ella; sentada en una de las mesas, siguiendo con la mirada cualquier movimiento de su chico. De sus ojos salía un brillo especial cada vez que cruzaba la mirada con los ojos de Navil, el cual también estaba atento a cualquier movimiento de ella a pesar de estar trabajando.

  • “¿y bien?, cuéntame; estoy en ascuas desde que Salí de trabajar.
  • “ marcho a Galicia a ver a la familia”

Vaya, eso no me sorprendía, en poco más de un año que lleva viviendo aquí, ha viajado en varias ocasiones para estar con los suyos.

  • “perdón, digo bien; ¡marchamos para Galicia!

¡aprieta! Eso si me sorprendía, van juntos de viaje. Un paso más en su relación, pero de repente miro a Navil y no creo que eso sea posible. Navil, fue por un tiempo compañero mío de piso. Su jefe también hindú es amigo mío, y fue quien me propuso que si podía echarle una mano hasta que Navil se hiciera a estar aquí. Y la verdad; si yo lo tengo chungo en el trabajo, el pobre me supera con creces.

  • “¿Qué os vais a Galicia?”
  • “Si queremos estar una semana allí, y que Navil conozca a mi familia.”
  • “¡¿una semana?! ¿Kalu que dice de esto?”
  • “que ya se verá, pero Samanta se tiene que ver. ¿Cuánto tiempo lleva Navil sin vacaciones?
  • “di mejor, ¿cuando es su día libre? Pasa todo el día en el bar y no descansa ni uno en la semana. ¿y crees que Kalu estará sin él una semana? Estrella creo que deberías hablar con Navil, y enterarte de las cosas que hay entre él y Kalu.
  • “no te entiendo Samanta.”
  • Bueno, ya me contaras en que termina todo esto, y espero que de verdad os vayáis esa semana a Galicia y disfrutéis a tope.

Después de unas cervecitas, me voy para el curro. No puedo evitar pensar en Navil. Si cuando vivía conmigo Kalu era quien me daba su parte del alquiler. Y cada vez que quería comprar algo, le pedía dinero a este. Y de todo esto Estrella no sabe nada. ¿Cómo se las va arreglar Navil para salir de esta situación?

 

Anuncios

7 comentarios sobre “Entrada 2 -Estrella me sorprende-

Agrega el tuyo

  1. Ok, me has dejado intrigado con ese final y, lo que sólo había sido una agradable mirada en la entrada anterior esta invitando a seguir acompañando a Samanta en su día a día.

    Dejo unas cuantas fichas de pago en agradecimiento por el momento.

    Donde dice: “Me las pongo y si, mucho mejor” ese sí lleva tilde.
    Donde dice “Pero del que se enamoro locamente” enamoró también lo lleva.

    Y ya es gusto mio, pero se vería lindo justificado mas que alineado a la izquierda.

    Le gusta a 1 persona

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Crea un sitio web o blog en WordPress.com

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: